Ayude a su bebé a dormir

Esa sensación de euforia tras convertirse en padre es increíble. Sin embargo, a pesar de la alegría, los hábitos de sueño de nuestro pequeño pueden dejarnos exhaustos a veces.

Hay maneras de entender los patrones de sueño de nuestro bebé y qué hacer para ayudar a nuestros pequeños a tener una rutina de sueño saludable.

El sueño es importante para la salud del bebé

Dormir lo suficiente es esencial para el desarrollo mental y físico del bebé. El cerebro de los bebés está muy ocupado trabajando cuando están profundamente dormidos. Un niño bien descansado presta más atención, tiene mayor capacidad de aprendizaje y memoriza nueva información. Los niños que no duermen lo suficiente pueden experimentar un impacto negativo en sus hormonas del crecimiento, ya que éstas se producen principalmente durante el sueño. Las hormonas del crecimiento desempeñan un papel fundamental en el crecimiento del cuerpo, la reparación de los tejidos, los músculos y los huesos.

En general, los recién nacidos duermen unas 18 horas al día, de 3 a 4 horas cada vez. Entre los 3 y los 12 meses, los bebés duermen una media de 14 horas al día.

Cómo hacer que tu bebé duerma por la noche

1. Implementar una rutina de sueño

Una de las formas en que el bebé aprende que es hora de dormir es a través de las señales del entorno. Una iluminación adecuada ayudará al reloj interno de tu bebé, ya que nuestro cerebro asocia la oscuridad con la hora de dormir y la luz con estar despierto.

Para ayudar a tu bebé en este nuevo proceso, lo ideal es establecer un ritual nocturno a partir de las 6 semanas de edad. Un ritual nocturno puede consistir en darle un baño caliente y relajante, ponerle un pañal limpio y un pijama nuevo, peinarle suavemente, acurrucarle con mamá o papá, ponerle canciones de cuna o un cuento y darle pequeños besos de buenas noches. La coherencia es la clave. Mantén el mismo ritual a la hora de dormir y repítelo cada noche en el mismo orden. De este modo, le da a tu bebé una señal clara de que la hora de acostarse está a la vuelta de la esquina y prepara su pequeño cuerpo para el sueño.

A la hora de poner en práctica una rutina para ir a dormir, es importante elegir el momento adecuado. Alrededor de los 3 meses, los bebés experimentan un aumento de la melatonina, nuestra hormona del sueño. Los niveles de melatonina aumentan por la noche. Tu bebé está preparado para acostarse pronto, en consonancia con la puesta de sol. Cuando notes que tu pequeño está somnoliento, aprovecha el momento para iniciar la rutina de acostarse.

Ayude a su bebé a dormir toda la noche

Mientras que algunos bebés de entre 4 y 6 meses empiezan a dormir más tiempo, a otros les puede llevar más tiempo. No te preocupes, cada bebé es diferente y les dejamos progresar a su propio ritmo. Dormir toda la noche (más de 8 horas) suele ocurrir a los 6 meses, cuando el bebé ya no necesita ser alimentado en mitad de la noche. Aunque este hito puede retrasarse en el caso de los bebés amamantados. Como la leche materna es más fácil de digerir, su estómago se vaciará más rápido y necesitará tomas más frecuentes.

Cuando creas que tu bebé está preparado para dormir toda la noche, hay algunas cosas que puedes hacer para ayudarle, como acostarle a una hora adecuada, normalmente entre las 19 y las 19.30 horas para los niños menores de un año.

2. Las siestas son preciosas

Mantener a tu pequeño despierto durante el día con la esperanza de que duerma más tiempo por la noche parece un buen plan, pero no funciona así. Cuando los niños están demasiado cansados, sus hormonas del estrés aumentan, disparando el cortisol y la adrenalina. A los niños demasiado cansados les cuesta más conciliar el sueño y es muy probable que se despierten durante la noche.

Para evitar que tu bebé esté demasiado cansado, puedes estar atenta a las señales de sueño:

  • Bostezo
  • Frotarse los ojos
  • Tirar de las orejas o del pelo
  • Aferramiento: es posible que su pequeño se aferre un poco más a usted para ser atendido
  • Gimoteo
  • Una mirada aburrida
  • Menos activo: se vuelve tranquilo

Antes de los 4 ó 5 meses, los bebés no tienen tolerancia para permanecer despiertos más de 90 minutos entre cada sueño. Una vez que sean capaces de estar despiertos durante más tiempo, podrás crear el horario de siesta más adecuado para tu pequeño. Piensa en el día de tu bebé y presta mucha atención durante una semana si notas que cada día empieza a tener un patrón similar. Después, organiza el horario de la siesta en consecuencia.

El número de siestas que necesita tu bebé varía en función de su edad. Los recién nacidos necesitan de 3 a 5 siestas al día, o incluso más. Entre los 4 y los 6 meses, los bebés suelen necesitar 3 siestas al día. De los 6 a los 12 meses, los bebés necesitan entre 2 y 3 siestas al día. Aunque puede variar de un niño a otro. Lo importante es notar cada signo de cansancio y estar atento al reloj para entender los patrones de sueño de tu bebé.

Las siestas regulares y constantes son esenciales. Lo ideal es que tu bebé duerma en la cuna para obtener el descanso de calidad que necesita y merece. Según la doctora Deborah Lonzer, pediatra, "los bebés deben dormir la siesta en su cuna todos los días para que reconozcan su entorno y se sientan seguros".

    3. No picar nada

    Durante las primeras 8 semanas, los bebés deben ser alimentados a demanda cada 2 o 2,5 horas. Si sienten hambre cada hora, significa que no comen lo suficiente en cada sesión. Lleva la cuenta de cuántos biberones das a tu bebé cada día y cuántos minutos dura cada sesión. Si sólo come entre 5 y 10 minutos durante el día, pero lo hace durante más de 20 minutos por la noche, significa que su barriguita no está lo suficientemente llena como para dormir toda la noche y que sólo pica durante el día.

    Si tu bebé come bien durante el día, debería ser capaz de dormir sin interrupción de 4 a 6 horas por la noche a los 3 meses de edad. Para ayudar a tu pequeño a comer de forma más eficiente, puedes intentar espaciar sus comidas para que tenga realmente hambre cada vez.

    4. Acueste a su bebé con sueño pero despierto

    Si acuestas a tu bebé cuando ya se ha dormido, no reconocerá su entorno si se despierta en mitad de la noche y necesitará tu ayuda para volver a dormirse. Si siempre dejas que tu pequeño se duerma en tus brazos, puede empezar a esperar que eso ocurra siempre para conciliar el sueño, ¡y eso es lo que queremos evitar! Llevar a tu bebé a la cama con sueño le ayudará a aprender a dormirse por sí mismo.

    5. Entrenamiento de autocontrol

    Si siempre entras corriendo en la habitación de tu bebé para calmarlo y que se duerma, estás creando un ciclo que será difícil de romper. Siempre que sepas que tu pequeño no puede tener hambre, puedes tomarte un momento antes de entrar corriendo. Se recomienda iniciar una "escalera tranquilizadora", un suave entrenamiento previo al sueño. Cuando oigas a tu pequeño quejarse, intenta dejar que se calme. Si le cuesta calmarse, puedes entrar, pero es mejor que no cojas a tu bebé en brazos, sino que le hagas callar suavemente. Si no funciona, puedes ir subiendo poco a poco la escalera para calmarlo hasta que vuelva a dormirse. El objetivo de la escalera para calmar al bebé es ayudarle a practicar sus nuevas habilidades de autocalentamiento.

    Muchos padres se dan cuenta de que sus bebés de 3 a 4 meses muestran comportamientos de autocalentamiento.

    El método de autocalentamiento puede ponerse en práctica poco a poco cuando tu bebé tenga alrededor de 6 meses. A esta edad, la mayoría de los bebés son capaces de dormir 8 horas seguidas y de dormirse solos, por lo que es un periodo ideal para animarles a autocalmarse para dormir, en caso de que se despierten por la noche.

    6. Edredón

    Introducir un edredón a tu bebé puede ayudarle a aprender a dormir de forma independiente. Los edredones, también llamados mantas de seguridad, pueden servir de simpático compañero para acompañar a tu hijo a todas partes.

    Para tu bebé, es preferible utilizar un peluche de tejido ligero, natural y transpirable. Y como tu pequeño puede cogerle mucho cariño a su edredón, lo mejor es que le compres un juguete bien hecho y duradero. Un edredón ideal para tu pequeño puede ser nuestro edredón de seda orgánica "Lullaby Lune", relleno de algodón orgánico 100%.

    Regresión del sueño y problemas de sueño del bebé

    Una regresión del sueño describe un periodo de tiempo, normalmente de 2 a 4 semanas, en el que un bebé que ha estado durmiendo toda la noche de repente tiene problemas para dormir.

    ¿Cuándo se produce la regresión del sueño?

    La regresión del sueño puede producirse en cualquier momento, ya que está ligada a factores imprevisibles. Pero hay algunos periodos en los que la regresión del sueño es más probable, debido a los brotes de crecimiento, la dentición o el logro de nuevos hitos

    4 meses

    La regresión del sueño a los 4 meses puede ser causada por el dolor de la dentición, el hambre de los brotes de crecimiento o la nueva emoción de tu pequeño por dominar cómo darse la vuelta o sentarse.

    6 meses

    A esta edad, el mundo de tu bebé se expande rápidamente. Está experimentando un gran crecimiento. Su pequeño mundo está lleno de nuevos descubrimientos, lo que puede hacer que esté demasiado excitado para dormirse, ¡hay tanto que explorar!

    8 - 10 meses

    Muchos bebés suelen empezar a gatear a esta edad. La ansiedad por separación también es muy común a los 9 meses, lo que puede hacer que tu bebé se despierte por la noche para que lo tranquilicen.

    12 meses

    Entre los 9 y los 12 meses, los bebés suelen empezar a ponerse de pie y a dar sus primeros pasos. Dar grandes pasos puede perturbar temporalmente el sueño de tu bebé.

    No te preocupes, la regresión del sueño es sólo cuestión de unas semanas. Una vez que tu pequeño se acostumbre a sus nuevas habilidades, volverá a su rutina de sueño. Padres, ¡no penséis demasiado! No hay ningún libro mágico que pueda darte todas las respuestas. Tu pequeña preciosidad es única y está en buenas manos 💕

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